jueves, 26 de septiembre de 2013

“Antes de juzgar hay que conocer”

      Casi  dos años pasaron ya desde que fue aprobada la ley de matrimonio igualitario, tan exigida por muchos y tan criticada por otros. ¿Sabían que somos el primer país de América Latina que permite ésto? ¿Sabían que somos el décimo país del mundo que lo permite? Un gran avance social, hay que reconocerlo.
Ese 15 de julio de 2010 la comunidad homosexual, como pudimos ver por los medios, se puso realmente contenta, al fin habían conseguido éso que tanto ansiaban. Me parecía raro, no me terminaba de cerrar, pero me puse a pensar: “es amor, ¿qué es lo que tanto critican?” Ya sé que la idea de dos minas o dos pibes dándose un beso con más cariño que uno amistoso es un poco perturbadora para algunos, pero al fin y al cabo es amor.

      Amor. m.  Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
      (Ya sé, no nos hacía falta una definición de diccionario, pero necesito ponerle un eje a la situación, porque sino mi escritura pierde sentido.)

      En ningún lugar dice que en el amor está prohibida la pasión entre dos personas del mismo sexo. Entonces, ¿quiénes somos para quejarnos? Allá ellos, viviendo sus vidas: son felices. Es una realidad nueva, desconocida, y sólo por esa razón muchos son incapaces de aceptarla.
      Hace unos días Claudia Guzman (profesora de música) nos dijo “antes de juzgar hay que conocer”, aunque no se refería a la homosexualidad, sino a un ejercicio en el que teníamos que opinar si tal audición era o no música para nosotros. Pero me pareció interesante. ¿Por qué no nos va a parecer música algo que otros crearon con esa intención? ¿Por qué no vamos a aceptar a dos personas que lo único que hicieron fue amarse de una manera diferente a la mayoría? La respuesta que encontró Guzman, para el ejemplo de la música, que me pareció muy piola, fue porque no conocemos esa realidad. Pero ésto no significa que esa realidad sea una porquería, no significa que esas personas son una basura, no significa que esa canción no sea música. Lo que significa y lo importante de la cuestión es que esa gente fue capaz de sentir frente a todo y todos algo diferente a lo que sentimos nosotros.

      Tolerancia. f. Respeto hacia las opiniones o costumbres de los demás.

      ¿Se entiende a lo que quiero llegar, con estas definiciones-guía y con los ejemplos? Se abrió con esta ley y con las opiniones de esas personas una puerta a la tolerancia y al respeto, porque también son personas y también tienen sentimientos. Sentirán afecto de una manera que la mayoría de nosotros desconoce, pero se aman, y repito, frente a todo y todos.
      Por éso es que luchan. Por éso es que los defiendo en este artículo. Por éso es que ya muchos de mis compañeros me habrán visto enojada cada vez que los escuchaba decir “puto de mierda”, porque sean como sean, son personas, personas que sienten, que viven, que aman.
      Tomando ahora lo de “puto de mierda”, puedo ver (sé que no soy la única, nadie haga oídos sordos ni se haga el ciego) que los homosexuales son expuestos permanentemente a insultos, son discriminados, y sin razón alguna.

      Discriminar. Dar trato de inferioridad por motivos raciales, políticos, etc.

      ¿Alguien sabe explicarme el motivo de esta discriminación? ¿”Es rarito porque le gusto otro del mismo sexo”? ¿Qué tiene de raro? Se quieren, punto. ¿Qué nos cuesta aceptarlos como son y seguir con nuestras cosas?

      Bullying/Acoso escolar. Es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.

      En septiembre del año pasado, Jamey Rodemeyer, un pibe estadounidense homosexual de 14 años (si no lo conocían acá va algo de data) se suicidó porque ya no aguantaba más ser víctima del bullying en su colegio. Lo burlaban y maltrataban por su orientación sexual, y matarse (por muy loco que nos parezca) fue la única solución que encontró. Les sorprenderá saber que aquellos que lo criticaban, tras su muerte, sonrieron y agradecieron el hecho de que se haya muerto. Horrible. El pibe no encontró contención ni tolerancia en ningún lugar, y se sacó la vida. ¿A ésto tenemos que llegar?
      A ésto me refiero (aunque usé un ejemplo un poco extremista) cuando digo que hay que mostrar algo de tolerancia. ¿Quiénes somos nosotros para juzgar su manera de amar?

      Sé que las noticias que conté y en las que me basé son un poco desactualizadas, pero me pareció importante compartir lo que veo y pienso de la situación. Intento dejar como cierre que no hay mejor manera de conocer esa realidad que comenzar aceptando al otro y dando paso a la charla. Al fin y al cabo, la cuestión obviamente se va a seguir tratando, acá y en todo el mundo. Y ellos, hagan lo que hagan, frente a todo y todos, van a seguir luchando, porque se quieren.

(Julio del 2012 - Publicado en la revista del CEILSE, "El Tábano")

No hay comentarios:

Publicar un comentario