lunes, 18 de noviembre de 2013
jueves, 26 de septiembre de 2013
“Oui, je veux!” La aprobación del matrimonio igualitario en Francia
La ley
(defendida por toda la izquierda francesa), autoriza tanto el matrimonio como
la adopción homoparental. Con 331 votos a favor y 225 en contra, fue aprobada
por el Parlamento el 23 de abril y promulgada el 18 de mayo.
De ésta
manera, Francia se convirtió en el décimocuarto país del mundo en aprobar el
matrimonio igualitario. Quienes lo antecedieron fueron Holanda (2000), Bélgica
(2003), Canadá (2005), España (2005), Sudáfrica (2006), Noruega (2009), Suecia
(2009), Portugal (2010), Islandia (2010), Argentina (2010), Dinamarca (2012),
Uruguay (2013), y Nueva Zelanda (2013). No está de más remarcar que nuestro
país fue el décimo en aprobarlo, y el primero en América Latina.
Después de la aprobación de esta ley en Francia, varias personalidades y
grupos de la sociedad manifestaron su descontento.
El 21 de mayo, Dominique Venner, ultraderechista de 78 años de edad, se
suicidó en la Catedral de Notre Dame en forma de manifestación contra la ley
recientemente aprobada. Tras ésto, Marine Le Pen (dirigente del Frente
Nacional, partido de ultraderecha), reaccionó al respecto, diciendo que el
gesto de Venner representaba un intento por 'despertar al pueblo de
Francia'.
¿Despertar? ¿Acaso promover la igualdad de derechos es permanecer
dormido? Que el pueblo no se quede dormido, que reaccione, como se movió para
que se apruebe tanto el matrimonio igualitario como la adopción homoparental.
Que hablen de los esquemas con los que venimos viviendo, que hablen de que es
un cambio muy radical. Pero no nieguen que es un cambio para bien, para que
podamos vivir todos de manera justa, en un mundo con igualdad de derechos. En
un mundo que se viene despertando. Así que, Venner, así que, Marine, bien
despierto está el pueblo.
Además, el papa argentino, el señor Jorge Bergoglio, Francisco, cabeza
de la Iglesia católica, aclaró que, de ser necesario, debían abolirse las leyes
contrarias a los principios de la Iglesia, con el objetivo de
"proporcionar una calidad vital que eleve y ennoblezca a la persona".
Cabe aclarar que, cuando la ley fue aprobada en nuestro país, él la había
calificado como “una movida del Diablo”, y alentó a acompañar “la guerra de
Dios” contra la posibilidad de que los homosexuales pudieran casarse.
"Vuestra obligación
es proponer
leyes, enmendarlas, pero también abolirlas. Por ello es
necesario infundir en ellas un espíritu, un alma, que no refleje solamente
los modos
y las ideas del momento, sino que confieran una calidad vital
que eleve y ennoblezca al ser humano", sostuvo Bergoglio.
¿En serio? ¿No permitir que
quienes se aman puedan casarse es luchar con Dios contra esta movida del
Diablo? Parece que quiere que retrocedamos al siglo tercero, que todo ésto esté
prohibido, que sea San Valentín, sacerdote romano, quien case clandestinamente
a la gente, para así vuelven a decapitarlo y dejamos a la sociedad con una
mentalidad cerrada. Yo sólo te aviso, Francisco: San Valentin fue y es muy
venerado en Francia. Ésto no es un movimiento diabólico, es un movimiento para
dar pasos como sociedad, para adelante.
Hubo tres manifestaciones
opositoras a la promulgación de la ley. La última tuvo lugar el 26 de mayo, y
contó con la participación de 150 mil personas, reunidas en París, enarbolando
banderas azules, blancas y rosas, emblema del colectivo “Manifestación para
Todos” (en oposición al 'Matrimonio para Todos'), y banderas francesas. Hubo
varios incidentes entre grupos de ultraderecha y la policía, dando por
resultado varios heridos y detenidos.
Tras
violentas manifestaciones contra la aprobación de esta ley, finalmente el 29 de
mayo, Vincent Autin y Bruno Boileau se casaron en Montpellier, siendo la primer
pareja homosexual en contraer matrimonio.
Éso es y
seguirá siendo amor, en todos los idiomas.
Más allá de las
manifestaciones, de la oposición, la comunidad homosexual francesa festeja
frente a la Torre Eiffel, sobre un manto igualitario, en la ciudad del amor; en
Montpellier, tras el primer casamiento; si querés decí que la gente va cantando
La vie en rose mientras ve el Tour de France; la gente feliz, alegre por este
avance, en todo el país, porque tanto el Parlamento como Vincent, como Bruno, y
como muchas otras personas, han dicho “Oui, je veux”.
Digamos oui al
amor, digamos oui al respeto, digamos oui a la
tolerancia, y empezamos, entre todos, a crear ese marco en la sociedad.
(Julio del 2013 - Publicado en la revista del CEILSE, "El Tábano")
"Educación sexual para poder optar, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir"
En el año 2007 el Ministerio de
salud de la Nación elaboró una Guía técnica para la atención de
abortos no punibles, en la cual se nombran cuatro situaciones en las que no
habría penalización:
·
En
el caso de que peligre la vida de la mujer
·
En
el caso de que la salud de la mujer esté en peligro
·
Cuando
el embarazo se produce tras una violación
·
Cuando
el embarazo se produce tras un atentado hacia una mujer que no posee sus
capacidades mentales plenas
El objetivo de la guía es promover la
igualdad de derechos y la justicia social, y contribuir a una mejora en la
estructura de oportunidades en cuanto a salud sexual, definiendo medidas para
reducir los posibles peligros que se presentan al abortar.
Particularmente pienso que la ley de
aborto no punible es un avance, no una solución concreta sino un paso que dará
lugar a todo un proceso en el cual se concientice a la sociedad.
¿Qué es lo que podría prevenir esta
ley? Se realizó un estudio que da cuenta que 80.000 mujeres al año se
hospitalizan debido a complicaciones que acarrean del aborto. Estas mismas complicaciones son
la principal causa de muerte de mujeres gestantes en Argentina: cerca de 100
muertes anuales. La ley podría reducir ese número. Muchas mujeres,
especialmente las de estratos socioeconómicos bajos, recurren a lugares
clandestinos para abortar, y entran en peligro. La ley daría espacio a la
igualdad y les permitiría tratarse en un lugar donde el procedimiento sea el
adecuado.
Pensemos en la madre, que sufre la
consecuencia de una violación, de un accidente, de falta de conocimiento sobre
el tema. Debe llevar por nueve meses en su vientre el producto de todo aquello.
Pensemos en el chico, que al nacer va a conocer su historia. ¿Va a poder ser
feliz? ¿Es necesario exponer a un chico a una situación tan complicada? ¿Hacerlos
vivir con semejante carga sobre los hombros? Esta gente es específicamente la
que requiere de nuestra ayuda para poder seguir adelante, y una gran mano que
se les puede ofrecer es informarlos.
¿El aborto se puede ver como que una
mujer mata a su propio hijo? Realmente yo pensaba lo mismo en un principio,
pero consideré una cuestión. En vida,
tanto madre como hijo, ¿se van a sentir bien? Para ambos la situación va a ser
complicada. Dudo que sea simple sobrellevarlo, y pienso que la carga
psicológica que conlleva no es algo menor. Por ésa razón pensé que se podía
ofrecerles una pequeña ayuda. Igualmente, no niego que sea un tema difícil para
tomar posición.
Como ya dije en un principio, pienso
que legalizar el aborto es un avance. Detrás de él se tiene que llevar a cabo
un gran proceso en el que se concientice a la sociedad, se hable de educación
sexual en las escuelas, se promueva el uso de métodos anticonceptivos, se
informe a la gente y se crezca como sociedad en un marco de protección. Será
responsabilidad de los políticos y nuestra, del pueblo, impulsar esta campaña
para prevenir muertes, enfermedades y derivados de embarazos no deseados.
Detrás de esta ley la sociedad puede ver esperanza, puede ver hacia un futuro
en el cual hay justicia, igualdad de posibilidades en cuanto a clases sociales,
y en el cual hay una sociedad que crece, unida.
(Noviembre del 2012 - Publicado en la revista del CEILSE, "El Tábano")
En los ojos de Eduardo
Veo el futuro al mirar tus ojos,
que ya no lloran sobre el despojo,
que recomponen los sueños rotos,
que van juntándose con los otros
sueños vecinos, los de nosotros,
sueños que sueñan de todo un poco
y que no se quiebran justo a la hora de despertar.
"Pueden cortar todas las flores, pero no detendrán la primavera"
Últimamente noté que muchas páginas de
facebook toman al gobierno de ahora como una dictadura. Dicen cosas tales como
“con los militares estábamos mejor” o “la Argentina del 76 era un país de verdad”.
Realmente me dolió mucho y me cuesta entender que haya gente que defienda lo
que fue un genocidio.
En la dictadura militar, a mi parecer
muy mal llamada “Proceso de Reorganización Nacional”, desapareció un familiar
mío. Quizás por éso es que el tema me tocó fuerte. Quizás por éso es que veo
las dimensiones que tuvo y me duele cuando se defiende a los golpistas de
aquella época. Quizás me expongo a recibir críticas con éste artículo. Pero,
Eduardo, mi familiar, como otros 29.999 compañeros, defendía sus ideales, y
sólo por pensar de una manera ‘diferente’ fue detenido, torturado y finalmente
desaparecido.
Quizás por éso me cuesta creer que mucha
gente piense que la Argentina del 76 era mejor a la de ahora, en la cual
vivimos en democracia. Podemos elegir quién nos representa, somos libres,
tenemos libertad de expresión. Ésto va por otro lado de si nos gusta o no la
persona que nos gobierna hoy. Tenemos voz y voto, cosa que antes no teníamos.
Una dictadura en la cual desaparecieron 30.000 personas y una democracia no son
equiparables. ¿Qué era “mejor” en aquella época?
Busqué información sobre Eduardo en
cuantos lugares pude. Desapareció en 1976, a los 28 años. Fue duro haber
encontrado aquello que su compañera dice hoy:
“Desde aquel ‘sanguchito’ que te llevabas a la fábrica hecho con amor por mis manos. Desde la imagen de nuestro hijo en tus brazos que íbamos a plasmar en una foto. Y no pudo ser. Desde la caravana de compañeros que íbamos a Ezeiza cantando consignas de lucha bajo la lluvia pertinaz. Todo hace a mi memoria. A mi memoria viva que se niega al punto final y sigue buscando la verdad. Exigiendo justicia y levantando tu voz, que es nuestra voz y la de los 30.000 desaparecidos”.
Todo
está guardado en la memoria, sueño de la vida y de la historia.
Memoria.
Verdad. Justicia. Cosas por las que luchamos hoy en día para que no nos callen,
para que no los callen, para alzar su voz.
Me sentí feliz, de alguna manera, en el
2010, cuando inauguraron una biblioteca popular en memoria de Eduardo, como manera
de reivindicar sus sueños. Cosas como ésa, el hecho de que el Centro de Estudiantes del ILSE organizara
una jornada de reflexión sobre la noche de los lápices, las baldosas con los
nombres de los desaparecidos de nuestro colegio, me hacen querer luchar por
todos ellos, defender sus ideales. Obviamente, duele saber que hay calles por
las que hoy caminás donde fue secuestrada gente, duele saber que Eduardo
desapareció. Duele. Duele ver en fotos su mirada esperanzadora, llena de
brillo, el cual no está presente físicamente pero está presente en nosotros. Pero
ese mismo dolor es el que me hace hoy mirar para adelante, tomando en cuenta
todo lo sucedido en el pasado, para poder actuar con conciencia en el presente,
defendiendo los ideales. Los suyos y los míos.
(Noviembre del 2012 - Publicado en la revista del CEILSE, "El Tábano")
“Antes de juzgar hay que conocer”
Casi dos años pasaron ya desde que fue aprobada la ley de matrimonio
igualitario, tan exigida por muchos y tan criticada por otros. ¿Sabían que
somos el primer país de América Latina que permite ésto? ¿Sabían que somos el
décimo país del mundo que lo permite? Un gran avance social, hay que
reconocerlo.
Ese 15 de julio de 2010 la comunidad
homosexual, como pudimos ver por los medios, se puso realmente contenta, al fin
habían conseguido éso que tanto ansiaban. Me parecía raro, no me terminaba de
cerrar, pero me puse a pensar: “es amor, ¿qué es lo que tanto critican?” Ya sé
que la idea de dos minas o dos pibes dándose un beso con más cariño que uno
amistoso es un poco perturbadora para algunos, pero al fin y al cabo es amor.
Amor. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que,
procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía
para convivir, comunicarnos y crear.
(Ya sé, no nos
hacía falta una definición de diccionario, pero necesito ponerle un eje a la
situación, porque sino mi escritura pierde sentido.)
En ningún lugar dice que en el amor está prohibida la pasión entre dos personas
del mismo sexo. Entonces, ¿quiénes somos para quejarnos? Allá ellos, viviendo
sus vidas: son felices. Es una realidad nueva, desconocida, y sólo por esa
razón muchos son incapaces de aceptarla.
Hace unos días Claudia Guzman (profesora de música) nos dijo “antes de juzgar hay que conocer”,
aunque no se refería a la homosexualidad, sino a un ejercicio en el que
teníamos que opinar si tal audición era o no música para nosotros. Pero me
pareció interesante. ¿Por qué no nos va a parecer música algo que otros crearon
con esa intención? ¿Por qué no vamos a aceptar a dos personas que lo único que
hicieron fue amarse de una manera diferente a la mayoría? La respuesta que
encontró Guzman, para el ejemplo de la música, que me pareció muy piola, fue
porque no conocemos esa realidad. Pero ésto no significa que esa realidad sea
una porquería, no significa que esas personas son una basura, no significa que
esa canción no sea música. Lo que significa y lo importante de la cuestión es
que esa gente fue capaz de sentir frente a todo y todos algo diferente a lo que
sentimos nosotros.
Tolerancia. f. Respeto hacia las opiniones o costumbres de los demás.
¿Se entiende a lo
que quiero llegar, con estas definiciones-guía y con los ejemplos? Se abrió con
esta ley y con las opiniones de esas personas una puerta a la tolerancia y al
respeto, porque también son personas y también tienen sentimientos. Sentirán
afecto de una manera que la mayoría de nosotros desconoce, pero se aman, y
repito, frente a todo y todos.
Por éso es que luchan. Por éso es que los defiendo en este artículo. Por éso es
que ya muchos de mis compañeros me habrán visto enojada cada vez que los
escuchaba decir “puto de mierda”, porque sean como sean, son personas, personas
que sienten, que viven, que aman.
Tomando ahora lo de “puto de mierda”, puedo ver (sé que no soy la única, nadie
haga oídos sordos ni se haga el ciego) que los homosexuales son expuestos
permanentemente a insultos, son discriminados, y sin razón alguna.
Discriminar. Dar trato de inferioridad por motivos raciales, políticos, etc.
¿Alguien sabe explicarme
el motivo de esta discriminación? ¿”Es rarito porque le gusto otro del mismo
sexo”? ¿Qué tiene de raro? Se quieren, punto. ¿Qué nos cuesta aceptarlos como
son y seguir con nuestras cosas?
Bullying/Acoso escolar. Es cualquier forma de maltrato psicológico,
verbal o físico producido entre escolares de forma
reiterada a lo largo de un tiempo determinado.
En septiembre del año pasado, Jamey Rodemeyer, un pibe estadounidense
homosexual de 14 años (si no lo conocían acá va algo de data) se suicidó porque
ya no aguantaba más ser víctima del bullying en su colegio. Lo burlaban y
maltrataban por su orientación sexual, y matarse (por muy loco que nos parezca)
fue la única solución que encontró. Les sorprenderá saber que aquellos que lo
criticaban, tras su muerte, sonrieron y agradecieron el hecho de que se haya
muerto. Horrible. El pibe no encontró contención ni tolerancia en ningún lugar,
y se sacó la vida. ¿A ésto tenemos que llegar?
A ésto me refiero (aunque usé un ejemplo un poco extremista) cuando digo que
hay que mostrar algo de tolerancia. ¿Quiénes somos nosotros para juzgar su
manera de amar?
Sé que las noticias que conté y en las que me basé son un poco desactualizadas,
pero me pareció importante compartir lo que veo y pienso de la situación.
Intento dejar como cierre que no hay mejor manera de conocer esa realidad que
comenzar aceptando al otro y dando paso a la charla. Al fin y al cabo, la
cuestión obviamente se va a seguir tratando, acá y en todo el mundo. Y ellos,
hagan lo que hagan, frente a todo y todos, van a seguir luchando, porque se
quieren.
(Julio del 2012 - Publicado en la revista del CEILSE, "El Tábano")
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